Son muchas las manifestaciones de carácter étnico – ideológico, que hacen vida en el mundo actual, y cuya data de vigencia puede ser remota o reciente, que se ha hecho viral desde el punto de vista cultural, porque surgen en función de preceptos creados, costumbres, tradiciones y por qué no, por conveniencias sociales, políticas, económicas, por mencionar algunos. La tendencia a involucrarse en determinadas religiones, secta u otro movimiento donde se conjugan a modus propio intereses, términos como: Dios, Jesucristo, fe, pecado, oración, Santos, Ángeles, Arcángeles, o cualquier otro elemento atribuido a la Divinidad Espiritual.

Al listar posturas conocidas por su grado de influencia o penetración en distintas fronteras del mundo, vienen a la mente instituciones como: Budista, Santería, Palería, Yuruba, Testigos de Jehová, Evangélica, Espírita, Espiritualista, Protestante, Anglicana, Presbiteriana, Católica, entre otras. No es del todo cierto, si pueden catalogarse como “religiosas” o sencillamente ramificaciones estructuradas bajo creencias que denotan realidades distintas; soportadas en rituales, adoración de imágenes, entidades y elementos relacionados.

Aunque la existencia de una cantidad importante de grupos étnicos, es evidente, y puede aumentar en la medida que el debilitamiento o fortaleza entre la creencia y la fe se mantenga, el Catolicismo desde su constitución, reúne más adeptos en el mundo; es la religión que se fundó bajo la premisa de Jesucristo, encomendada por el Apóstol Pedro, cuya máxima autoridad espiritual reconocida, es el Papa de Roma y su principio yace en la doctrina del cristianismo.

En la próxima entrega hablaremos del Cristianismo

Fotografía: Stefan Leller en Pixabay