Dentro del amplio espacio del conocimiento astrológico, el planeta Saturno representa el karma y la responsabilidad; dos (2) aspectos que ayudan al individuo a evolucionar, ya que combina los deberes y lecciones que se han de cumplir y enfrentar. Este planeta desde el pasado 10 de mayo hasta el 29 de septiembre del año 2020, se encuentra en situación de retrogradación, rigiendo sobre Acuario y Capricornio. El primero se ve reflejado en las personas y la comunidad, acentuándose las diferencias de criterios y problemas de carácter disciplinario y el segundo puede provocar posiciones autoritarias y rígidas, por efecto del anterior.

Saturno también se le conoce como el planeta de la cautela, la seguridad y la disciplina, al estar en retrógrado, da la sensación de inferioridad o inseguridad, se vive como una lucha interna entre lo ideal y lo creado, por ello durante este periodo de tiempo, es importante, conociendo las implicaciones kármicas, buscar las soluciones para “apalear” sus consecuencias. Esta condición se atribuye a circunstancias de vidas pasadas, indisciplina, poca ambición, temores, que no fueron liberados en su oportunidad, porque respondían a patrones paradigmáticos.

En lo que respecta a la Carta Natal, Saturno indica no solo los deberes y responsabilidades, sino las deudas kármicas que han perseguido la existencia de un individuo hasta el presente (encarnaciones), dando cabida a seres viejos, sabios, restringidos; que actúan bajo sentimientos de culpabilidad, son inexpresivos desde el punto de vista de los sentimientos y pensamientos, pero observadores. Cuando el planeta está en retrógrado, muestra diversas dificultades constantes, quizás para hacer ver lo que significa “saldar” experiencias pasadas o repetirlas, por la falta de liberación de ataduras, dependencias de un ayer lejano.

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