SUSURROS DE AETHER.

Te perdono pero no me olvido!

Es muy común escuchar en el circulo de familiares, amigos y allegados, la expresión:” ya le perdone a zutanito la grave ofensa de hace 10 años atrás pero aun no se me olvida “. La sentencia puede ser tomada de bandera por muchos individuos e infinitos serán los argumentos a esgrimir para mantener la equivoca y nada gratificante, a posterior, postura. Es esta la manera, obviamente inconsciente, como cultivamos por tiempo indefinido, un sentimiento adverso y toxico a nuestro sensible espíritu, con consecuencias finales nefastas. El capitulo XII, de El Evangelio Según El Espiritismo, pág. 157 a 159, esclarece a los estudiosos y simpatizantes de la Doctrina Espirita sobre el porqué de forzar y crear benevolencia e indulgencia hacia nuestros enemigos. Se sabe que la maldad no es el estado permanente de los hombres y se debe a una imperfección momentánea por lo que de la misma manera que el niño se corrige de sus defectos, el hombre malo reconocerá un día sus malas obras y se volverá bueno. El espirita ha de saber que la muerte solo le libra de la presencia física de su enemigo, pero este puede perseguirle con su odio, aun después de dejar la Tierra. Por esta razón, la venganza no consigue su objeto, sino que por el contrario tiene el efecto de causar una irritación mayor y que puede prolongarse de una existencia a la otra. Compete pues al Espiritismo probar por la experiencia y la ley que rige las relaciones del mundo visible con el mundo invisible, que la expresión “borrar el odio con sangre “ es radicalmente falsa y que la verdad es que la sangre conserva el odio hasta más allá de la tumba, dando por consiguiente, una razón de ser efectiva y una utilidad práctica al perdón y a la sublime expresión de Jesús: “ Amad a vuestros enemigos “. No hay corazón, por perverso que sea, que no se conmueva con los buenos procederes, aun sin darse cuenta de ello; con los buenos procederes se quita, por lo menos, todo pretexto de represalia; de un enemigo puede hacerse un amigo antes y después de su muerte. Con los malos procederes se irrita y es entonces cuando el mismo sirve de instrumento a la justicia de Dios para castigar al que no ha perdonado…….AETHER

Dr. José Herrera, Médico Neurólogo  (Autor del libro”Lüz y Sombras de las Almas”  www.jrhv.000webhostapp.com)

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