SUSURROS DE AETHER

Aunque se haya podido señalar, en numerosas publicaciones reiteradas veces, es preciso insistir en la cuestión. ESPIRITISMO no es ESPIRITUALISMO. Es un hecho recurrente, tropezar con amigos que no saben diferenciar una cosa de la otra, y ahí tenemos mucho que aplicar como obligación: ¡Esclarecer! Obviar ese ejercicio, es fomentar la contrariedad y el perjuicio, hacia quienes procuramos la mejor labor de difusión del Espiritismo.

El Espiritualismo es lo contrario a el Materialismo. Toda aquella persona, convencida de que en ella existe otra cosa más que un cuerpo de carne y huesos, es UN ESPIRITUALISTA. Esto no quiere decir, que crea en la existencia de los espíritus, o en sus comunicaciones con el mundo visible.

Podemos afirmar, que la Doctrina Espirita o El Espiritismo, tiene como principio el estudio de la naturaleza de los espíritus y las relaciones de estos con el mundo terrenal. Todo espirita es necesariamente espiritualista, pero se puede ser espiritualista sin ser espirita; el materialista no es ni una cosa ni la otra. Se proclama:1. La Filosofía Espiritualista – una obra escrita con las ideas espiritualistas – 2. Las manifestaciones espiritas son producidas por la acción de los espíritus sobre la materia. 3. La Moral Espirita sale de la enseñanza dada por los Espíritus. 4. Hay espiritualistas que se ríen de las creencias espiritas. En todas estas afirmaciones, la sustitución de la palabra ESPIRITUALISTA por la palabra ESPIRITA produciría una confusión notable.

La duda concerniente a la existencia  de los Espíritus, tiene por causa primera la ignorancia de su verdadera naturaleza.

Se les figura generalmente como seres aparte de la Creación cuya necesidad no está demostrada. Muchos no los conocen sino por los cuentos fantásticos que han oído desde la cuna, poco más o menos, como se conoce la historia por los romances; sin investigar si estos cuentos, separados los accesorios ridículos, se apoyan sobre un fondo de verdad. Tan solo, les impresiona lo absurdo.

Desde el momento que se admite la existencia del Alma y su individualidad después de la muerte, es menester también admitir: 1. Que es de naturaleza diferente del cuerpo, pues una vez separada de este, no tiene ya sus propiedades; 2. Que goza de la conciencia de sí misma, puesto que se le atribuyen la alegría y el sufrimiento; de otro modo sería un ser inerte, y tanto valdría para nosotros no tenerla. Admitido esta, el Alma va a alguna parte. Las Almas que pueblan el espacio son precisamente lo que se llaman LOS ESPÍRITUS. Ellos no son otra cosa que las almas de los hombres ya despojados de su envoltura corporal.

Si los Espíritus fueran seres aparte, su existencia fuese más hipotética; pero si admitimos que hay Almas, es necesario admitir los Espíritus, que no son otra cosa que las Almas; si se admite que las Almas están por todas partes, es necesario admitir que los Espíritus están por todo.

No se podría negar la existencia de los Espíritus sin negar la de las Almas.

Esto no es, en verdad, sino una teoría más racional que la otra; pero ya es mucho una teoría que no contradiga ni la razón ni la ciencia; si además esta corroborada por los hechos, tiene para si la sanción del razonamiento y de la experiencia.

Estos hechos, nosotros los encontramos en el fenómeno de las manifestaciones espiritistas, que son así prueba fehaciente de la existencia y sobrevivencia del Alma. AETHER.

(Consultas: LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC/LIBRO DE LOS MEDIUMS. ALLAN KARDEC/ ¿QUE ES EL ESPIRITISMO? ALLAN

Dr. José Herrera (Autor del libro”Lüz y Sombras de las Almas”  www.jrhv.000webhostapp.com)

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