En la actualidad los conceptos de Dharma – Adharma y Karma son manejados a conveniencia por el ser humano. No se percatan que estos vocablos son causa y efecto. Estos conceptos tan similares entre sí tienen que ver con las acciones a realizar, el camino y con la espiritualidad. El Dharma significa “ley” o “realidad”. Es un término que se utiliza en diversas religiones, especialmente de origen védico, como: budismo, hinduismo, jainismo, y sijismo, adoptado posteriormente en el espiritismo. Indica el objetivo o camino de una persona, es lo que debe hacer en la vida.

Puede decirse que caracteriza la naturaleza interior del ser humano y reconoce que existe una Ley divina y unos principios morales que deben de ser registrados y obedecidos para lograr el sendero de la perfección y la felicidad en este mundo.

Cuando a una persona se le resalta que tiene dharma es porque hace el bien al prójimo, se desenvuelve en la felicidad y la fraternidad universal, así como desarrolla una conducta, pensamiento y otras prácticas mentales que elevan el carácter de su espíritu, logrando con ello la prosperidad y felicidad eterna.

Por su parte, Adharma es todo aquello que provoca discordia, separación, y fomenta odio. Es decir, es todo lo contrario a Dharma.

Con respecto al Karma se visualiza como las acciones que le ocurren a los individuos de una manera igualitaria a como éste las realiza. Si la persona actúa de buena manera, hace el bien, su comportamiento es ejemplar, ayuda al prójimo, entre otros, obtiene una retribución del universo de una manera positiva, esto indica que todas las cosas se le hace más fácil y le va muy bien en este plano terrenal. Si, por el contrario, obra mal, es envidioso, competitivo, actúa de mala manera, daña a los demás, entre otros, las energías se le devuelve de igual forma. No puede esperar que las cosas les salga bien y tenga buenas retribuciones en la vida.

El Karma es una especie de poder divino que premia o castiga al ser humano por las diversas actitudes y desenvolvimiento que tengan en este mundo. Muchos se preguntarán ¡Yo conozco personas que actúan mal y les va bien! De alguna manera el universo y lo espiritual hacen que ellos paguen por las malas acciones realizadas, se les puede manifestar en: soledad, tristeza, angustias, miedos, temores, enfermedades de familiares directos o de ellos mismos, abandono, desprecios, entre otro, que les causan mucho sufrimiento y esto les ocasiona que regresen en ambientes desagradables y oscuros.

Para evitar todas estas situaciones, lo mejor es hacer su camino de vida y actuar de la mejor manera posible para que todos los objetivos planteados se logren de una manera adecuada y se pueda partir al plano espiritual, con excelente comportamiento de vida, para que nuestro regreso sea en una ambiente de mucha paz y armonía.