Cuando se habla de Portal, automáticamente imaginamos una puerta grande, un umbral que comunica una entrada o una salida, sin embargo en el ámbito espiritual, una simple grieta, un pequeño espacio de una ventana e incluso una fisura, una figura reflejada en una pared, un espejo, entre otras alternativas, pueden ser canales, enlaces, que invitan al ser humano por impulso, atracción, llamado de fuerzas o entidades de otra dimensión, con energías o frecuencias positivas o negativas, adentrarse en el campo magnético de otro mundo, de otro plano, es decir extraterrenal, aquel que está vinculado con una vida pasada; una encarnación, espacios que en una época remota, bajo personalidades diferentes, estuvimos allí conviviendo.

Las energías que se perciben al producirse la conexión dimensional, sean estas favorables o no, pueden remover miedos, traumas, sentimientos, emociones, acentuando resentimientos, más aún, incertidumbre de un pasado que no se explica o sencillamente son posibles respuestas del presente que se vive, en materia conductual y de comportamiento del ser en su entorno y sociedad.

Existen distintos tipos de portales, pero antes es necesario saber ¿qué es realmente un Portal Espiritual? simplemente la puerta que da acceso a otro sitio, a una entrada que goza de una frecuencia vibratoria especial, que separa y distingue las diferencias entre el plano fisico – terrenal (tercera dimensión) y el espectro donde yace la conocida cuarta dimensión. En esa holgura, se cruzan las energías propias de un enlace ulterior de vida magnética, espiritual. Las energías que se desprenden al acceder a esas entradas o portales, pueden ser de orden benigno o maligno, en virtud de que debe haber una dualidad, si hay luz tiene que haber oscuridad y viceversa.

Desde el punto de vista místico, se dice que hay al menos tres (3) tipos de Portales Espirituales; uno, el Portal del espacio con otro espacio, se establece la conexión hacia otro sitio, en una misma dimensión o plano, este se genera por ejemplo cuando el individuo experimenta visiones de uno u otros lugares y luego cuando se encuentra en uno o varios de ellos, siente que ha estado allí, en otras oportunidades, cuando nunca lo ha visitado; el Portal vórtice, es donde hay una fuerte carga energética, magnética o espiritual, que permite la conexión en dos (2) planos o dimensiones diferentes, entre entidades y energías, ejemplo:  la presencia de espíritus, seres de luz, fantasmas, hadas, antepasados, otros; Portal de tiempo o espacio de tiempo, es una especie de túneles  a través de los cuales se conectan energías entre puntos distantes del Universo y del Tiempo, pueden presentarse visiones, entidades y energías de otros planos y tiempos, de otros sitios del Universo.

¿Cuáles son las señales probables de localización de un Portal Espiritual?

Hay lugares donde se producen con cierta frecuencia, circunstancias o fenómenos extraños, luces que surgen de manera repentina, cambios bruscos de temperatura, súbitos comportamientos emocionales, por mencionar unos cuantos, hay personas que pueden sentirlos al prestar mucha atención y teniendo en señal de alerta todos sus sentidos. Existen individuos que son muy sensibles para percibir o intuir este tipo de evento, cuando sueñan con la ubicación de un Portal y sienten que están presentes en un lugar específico o simplemente lo visualizan. Cuando se trata de un sitio que emana energías negativas, se producen sensaciones de incomodidad, al contrario, cuando son positivas, suelen ser fuente de inspiración, alegría y bienestar en general.

Para detectar un Portal Espiritual, son utilizadas por psíquicos y místicos, las varillas de radiestesia, medio que puede determinar la existencia de energías positivas o no. También se usa el péndulo, para conocer el lugar donde se halla el Portal Espiritual.

Un Portal Espiritual Dimensional de Energías Negativas, puede encontrarse en cualquier lugar y se evidencia cuando cohabitan energías pesadas, situaciones oscuras, violentas. Estos umbrales son utilizados para ocasionar daños a los seres humanos, objetos, animales y plantas. De estos espacios emergen los denominados parásitos astrales que afectan los sentimientos y pensamientos de las personas, creando confusión, enfermedades, aflicciones, contradicciones.

¿Cómo cerrar un Portal Espiritual Negativo?

Visualizando una meditación en la LLAMA VIOLETA, es decir creando un campo energético de Seres Espirituales de Luz, siguiendo su dirección, según las agujas del reloj y observando en paralelo, la disminución del Portal, hasta ser absorbido totalmente por el remolino que identifica a la llama en particular.

Otra manera de cerrar un Portal Espiritual negativo, es haciendo uso de piedras de turmalina negra, cianita o cuarzo, dejándolas por lo menos dos (2) horas sobre el lugar donde se encuentra el mismo.

La querida Nubecita Astral, nuestra mentora espiritual, en una oportunidad cuando se dirigía con su carro años atrás, en compañía de una comadre a las afueras de la ciudad de residencia, para asistir a la boda de una amiga en común, mientras transitaban por la carretera hacia el sitio de celebración, en pleno asfalto, entraron en un ambiente revestido de mucho monte en ambos lados, como una espacie de bosque en plena oscuridad, de repente visualizaron una casa muy vieja, estructuralmente hablando, es decir, de otra época pasada, donde habían a su alrededor muchas personas que vestían igual, una misma rudimentaria, atribuida a la usanza del siglo XIX, sorprendidas, continuaron el camino normalmente, quizás todavía no se percataban de lo que ocurría y justo en una curva vieron a un señor que usaba un pantalón caqui remangado y una franela ceñida ensangrentada, llevaba además de la mano un bastón, afincándolo con dificultad por las heridas que presentaba, luego en otra curva, yacía una multitud de esclavos negros del campo, quienes llevaban en procesión, un Santo, en ese momento, se encimaron sobre el vehículo, reaccionando Nubecita Astral y su compañera de viaje terrenal – espiritual de infracto, después de un letargo de desconcierto y sorpresa, activó la velocidad en retroceso para deshacerse de la presencia de tanta gente, regresando por el mismo camino inicial, viendo de nuevo, al viejito herido, en el mismo lugar, en ese instante, se internaron al espacio “real”, el camino citadino hacia donde se dirigían a festejar, cuando visualizaron personas a la fecha histórica que se vivía entonces (1996), toda una experiencia mística, que causó en ella como a su acompañante, instantes de angustia, zozobra, peor aún, de miedo al pensar no volver al espacio original y quedarse encerradas en otro plano dimensional.

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